En una decisión histórica y polémica, la Suprema Corte de Estados Unidos avaló por mayoría que el expresidente Donald Trump pueda aplicar su orden ejecutiva para negar la ciudadanía a hijos de personas indocumentadas en 28 estados del país, una medida que podría impactar principalmente a familias mexicanas.
Con una votación de 6 a 3, los jueces conservadores dieron luz verde a la aplicación parcial de esta medida, aunque no se pronunciaron sobre su constitucionalidad, es decir, si contradice o no la 14ª Enmienda, que establece que toda persona nacida en territorio estadounidense es ciudadana.
Esto significa que los 22 estados gobernados por demócratas podrán seguir otorgando la ciudadanía a hijos nacidos de padres indocumentados, pero en el resto del país —donde predominan gobiernos republicanos como Texas o Florida— esta protección queda suspendida a partir de los próximos 30 días, aunque no será retroactiva.
La resolución genera un precedente sobre el alcance del poder presidencial en materia migratoria y podría provocar una ola de nuevas demandas legales. Grupos defensores de derechos civiles ya han anticipado que apelarán la medida, calificándola como un ataque directo a los derechos de los niños nacidos en EE. UU..

